Henry lo miró con sus ojos oscuros. "¡Piérdete!".
Elliot fingió no escuchar y sonrió a Henry para provocarlo. "Señor Lancaster, este lugar no le pertenece, así que no tiene derecho a hacer que me vaya".
"¡Suficiente!". Yvonne tiró de la manga de Elliot. "No te metas con él. No te hace ningún bien".
"¿Estás preocupada por mí?". Elliot le sonrió.
Yvonne frunció el ceño: "¿En serio? Por cierto, ¿por qué estás aquí? ¿Terminó la subasta?".
"Sí, la subasta ha terminado. Vine a buscarte ya qu