Acuerdos privados

Al salir del ascensor entramos a una suite enorme que tiene dos habitaciones, con salón y una estancia donde se ubica Mason invitándome a sentarme a su lado. Lo hago y me siento nerviosa, ansiosa y agotada por partes iguales.

— Tengo una copia del contrato firmado por nuestros padres, ellos no saben que la tengo, si quieres la puedes leer, pero lo he hecho más veces de las que quieres saber y no hay forma de anular eso — me dice tomando una carpeta que tenía a su derecha

La verdad es que no tengo cabeza para leerla en estos momentos, creo que la palabra de Mason cuando dice que no hay forma de anular el contrato. Está igual de poco feliz que yo con la idea de casarnos.

— No tengo cabeza para leerlo, prefiero que dejemos claro nuestro acuerdo. Ya mañana si me siento un poco mejor del dolor de cabeza que tengo leo con detalle el documento — le digo devolviéndole la carpeta

— Entiendo, bueno no quiero que creas que me estoy aprovechando por saber antes que tu sobre esto, pero me tomé la libertad de redactar un acuerdo, el que quiero que leas y podemos agregarle lo que tu quieras antes de firmar, puedes leerlo en calma en la habitación de la derecha y mañana a primera hora finiquitamos todo. Ha sido una noche muy larga y no quiero que mañana te arrepientas de firmar algo apresurada — me dice con calma y veo un poco de ternura en sus ojos

Si que estas mal.

Callate conciencia, solo es cansancio mental y estrés por todo lo que pasó esta noche.

— Me parece bien y gracias por todo — le digo de forma sincera

Después de todo ha sido el único sincero conmigo, no tiene malas intenciones

Hasta el momento…

Creo que está en la misma situación que yo, ambos estamos en esto por culpa de nuestros padres, no pudimos ni opinar y por eso entiende mi aflicción.

Me despido de él, lo veo quedarse sentado mientras se sirve un trago, quisiera pedirle uno para mi igual, pero no estoy acostumbrada al alcohol y podría cometer una locura, mejor me voy a leer el acuerdo y me centro en tomar notas sobre mis ideas.

Estando sola lo primero que hago es quitarme el vestido y quedarme en ropa interior, me suelto mi cabello rubio y voy al baño a lavar mi rostro, por suerte me quito casi todo el maquillaje. Me siento en la cama y suspiro nuevamente, tomo la carpeta y tiene hojas en blanco y lápiz para añadir mis notas o reglas.

Leo y me sorprende darme cuenta que no solo pensó en él, también en mi.

El primer punto dice que ninguno se faltará el respeto de ninguna manera, no prohibirá nada con respecto a los gustos y amistades que tenga cada uno. No se dirá nada sobre salidas sin pedir explicaciones de donde se va.

Segundo, se apoyaran en los tres años que duré el acuerdo, como compañeros de equipo, delante de los demás se fingirá amor y a solas solo amistad.

Tercero, se deberá lealtad y honestidad, si se desea estar con otra persona se debe hacer bajo la autorización de la otra persona siempre y cuando sea algo sexual nada de amantes fijos o involucrar sentimientos con otras personas durante estos tres años.

Cuarto, las salidas a eventos sociales decidirán juntos si asistir o no, depende de ambos.

Quinto, después de los tres años nadie dirá nada sobre el acuerdo, simplemente se divorciaran y explicaran que no funciono, que solo se quieren como amigos.

Sexto, nunca se contará a nadie sobre este ni el otro acuerdo, se quedará solo entre los participantes de dichos tratos.

Séptimo, la intimidad entre Mason y Paige se dará solo si ambas partes están de acuerdo y con la condición de que no se involucren sentimientos.

Octavo, ambos pondrán de su parte para crear una amistad en la que se tendrá la confianza suficiente para decirle al otro si algo le molesta de su forma de vivir en la casa que tendrá que compartir por tres años.

Noveno, si la amistad no se da entre ambos se intentará llevar una relación cordial para mantener un ambiente libre de rencor en casa.

Décimo y último, si alguno llega a tener algún sentimiento por el otro debe decirlo para buscar la manera de resolver eso y así cuando terminen los tres años no sufra por la separación en el tiempo acordado.

Leo varias veces y pienso en que puedo agregar, la verdad es que está bien todo lo que puso, no tengo nada que objetar sobre sus condiciones. Creo que podría agregar algo, pero primero debo leer lo que pone en el otro acuerdo de nuestros padres.

Por ahora solo quiero cerrar los ojos y olvidar todo, mi cabeza está apunto de estallar del dolor que tengo.

Me acomodo con ropa interior encima de la cama.

Al día siguiente despierto arropada y ni recuerdo como lo hice, recuerdo que me lance a la cama y nada más, me sentía demasiado agotada. Me remuevo al sentir la luz entrar por la ventana, volteo mi cuerpo y pego un grito al darme cuenta de que Mason está sentado en la silla que está frente a la cama.

— Lo siento, no quería asustarte — me dice levantando las manos en señal de rendición

— ¿Qué haces aquí? — pregunto mientras me cubro con la manta de la cama mis pechos

— Bueno vine a ver si estabas despierta, te cubrí con una manta porque no lo hiciste anoche. Me quedé viendo que no anotaste ninguna condición — me responde señalando la hoja a su lado

— Creí que debía leer el otro primero, para ver si ellos habían fijado algo que no sea de mi agrado en su acuerdo — le digo nerviosa

— Aquí está, no es por ser pesado, pero me gustaría dejar listo esto cuanto antes — me dice afligido

— Ok, entiendo. Te molestaría prestarme un buzo deportivo tuyo o una camiseta para usar, no quiero andar con el vestido de anoche — le digo sonrojada

— Claro, iré por ropa — responde saliendo de la habitación

Mientras va por la ropa leo el acuerdo de nuestros padres y quiero matar al mio. Este acuerdo es una m****a, no tiene nada lógico, son dos borrachos firmando ante un maldito notario que ni siquiera sé cómo les permitió hacer esto en sus estados de ebriedad.

Dice que a mis 21 años me casaré con el hijo ya nacido de su amigo, que tendremos que estar un mínimo de tres años casados o la parte que rechace cumplir el acuerdo deberá entregar su empresa y fortuna a la otra parte. Cabe destacar que en esos años estaban recién partiendo en el mundo de los negocios, quizás nunca pensaron que serían tan ricos e importantes. Eso no quita la estupidez que hicieron, más encima la entregaron a un abogado que tenía que encargarse de hacer que se cumpla ese acuerdo.

Doy un pequeño salto en la cama al sentir la puerta ser abierta y cerrada, al levantar la vista veo a Mason con ropa formal que le sienta como anillo al dedo.

Totalmente de acuerdo con eso.

¿Qué estoy pensando? No tengo que ver con ojos de mujer a Mason,, será mi esposo y amigo por tres años, solo eso.

Si como digas.

Debo dejar de escuchar a mi m*****a conciencia, no es sano y no lo será mientras esté casada con Mason.

— Tome lo más pequeño que tengo — me dice sonriendo y entregándome una muda de ropa

— Muchas gracias, de verdad te lo agradezco y con respecto a lo del acuerdo firmaré estoy de acuerdo con todo, aunque quiero saber ¿si en el futuro se me ocurre algo puedo agregarlo? — pregunto como niña pequeña con timidez

— Claro que puedes agregar lo que quieras, además la idea es que seamos amigos y no necesitemos escribir para entendernos — me responde

Tomo la hoja y la firmo, al terminar suspiro y me digo a mi misma “no hay vuelta atrás en esto” Cierro los ojos un momento le sonrío a Mason para que vea que todo está bien.

Al terminar se despide de mí, me explica que debe firmar unos papeles y que me traen ropa de mi talla mientras desayuno, que se encarga de eso. Le agradezco y me centro en comer, no soy muy buena para el dulce, sin embargo como un poco de fruta y tomo leche como cada mañana en casa.

Después de desayunar me visto con la ropa que me mandó a traer Mason, debo decir que al ver todo nuevo me sorprendió, creí que enviaria alguien a mi casa por ropa.

Salgo con duda, sobre ir a casa, la verdad es que estoy tan molesta con mi padre que no quiero verlo, al menos por hora. Estoy centrada en eso cuando me asusto por mi celular que vibró en el bolsillo

“No tienes que ir a tu casa, puedes quedarte el tiempo que quieras”

Es de un número que no conozco, pero al ver la foto de perfil me doy cuenta de que es Mson, ¿Cómo consiguió mi número telefónico?

“¿Cómo tienes mi número?

“No te diré, solo te digo que yo por estoy quedándome en el hotel, para no verle la cara al mio. Entiendo si quieres quedarte”

Pienso y tiene razón, no quiero ir a casa, no tengo alguien de confianza donde ir y poder explicar lo que me está pasando. Mason es el único que puede entender esto.

“Gracias, la verdad es que no quiero ir a casa”

No me responde y guardo el celular para mirar el techo. No sé que hacer, mis clases no comienzan en unos días, así que no tengo como perder el tiempo.

Enciendo la televisión y cambio de canal cada cinco segundos frustrada porque nada me gusta. Mi mente comienza a recordar mis gustos, como si hubieran pasado mil años desde que era feliz viviendo con mis padres sin sospechar nada de lo que tendría que enfrentar.

Recordé que me gusta correr, hacer yoga, creo que es lo que necesito ahora. Llamo a recepción y pido una colchoneta para poder hacer yoga en el suelo, no tarda nada en llegar. Pongo música relajante y me olvido de todo lo demás. Siempre es bueno hacer yoga.

No se cuanto tiempo llevo en esto, pero me siento mucho mejor.

— Eres demasiado buena en yoga — escucho que me dicen y eso hace que pierda el control de mi cuerpo y termine con mi trasero en el suelo. Lo miro con mi mirada asesina, Mason de forma inteligente levanto las manos en señal de rendición

Niego con mi cabeza y escucho que él se aclara la garganta un poco nervioso, pero no entiendo el porqué de sus nervios.

— Verás, tengo una cena importante esta noche, me pidieron que llevara a mi prometida, porque su esposa se aburría en estas cenas de negocios. ¿Crees que puedas ir conmigo? — me pregunta ansioso

— No tengo problema, solo ayúdame a levantarme y tendré que ir a casa por un vestido o ¿es algo informal? — pregunto mientras el tiende su mano y me levanta

— Es informal, pero puedo pedir mas ropa para ti — me dice como si fuera fácil

— No quiero deberte, prefiero ir por un poco de ropa donde mis padres — le digo nerviosa

— Bien, podemos ir enseguida, así tienes tiempo de arreglarte sin prisas  — me dice tomando mi mano y saliendo de la suite

Creo que se le esta haciendo costumbre tomar mi mano, no es que me moleste y al contrario debemos aparentar que estamos enamorados que mejor forma que ir de la mano a todos lados ¿no?

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