Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Lo siento, por favor perdona! – sollozó de nuevo.
— ¡Perdóname tu a mí mi amor perdí… los estribos yo… no quiero que llores! – necesitaba encontrar las palabras correctas y luchaba con su cabeza echa un lío — ¿Puedes esperarme en el auto? – Ella lo miró sin entender — ¡No voy a obligarte a entrar! Me rehúso a ser un gilip







