26. Suspendida
Eliza regresa a su oficina con la cabeza enmarañada de hipótesis y con la certeza de que su jefe y Adriano se traen algo entre manos, de lo contrario ¿por qué se verían escondidos en ese restaurante?
Necesita hablar de todo esto con alguien, quizás de ese modo pueda ver el panorama completo e ir ubicando las piezas del rompecabezas.
Tenía pensado descartar la invitación de Adriano, pero con lo que acaba de ver, será mejor ir con él. Solo espera no llevarse una sorpresa desagradable.
—Chicos,