Jeremias
Estoy en el auto, ya pasó una hora desde que Emilia entró a la casa, debería irme y volver mañana, me siento tan angustiado y tan arrepentido, si hubiera sido de cabeza fría, primero investigaba y después acusaba, pero no, soy bastante impulsivo. Espero poder remediar todo el daño, tengo que ser persistente.
Decido irme, no dejo de pensar en ella, mi corazón se destrozo, parecía que me pasaban un hierro caliente por el pecho, verla tan triste, verla llorar así, me sorpre