Mundo ficciónIniciar sesiónIsabelle
Me encuentro admirando a mi esposo que descansa tranquilo después de una semana a trajeada, y todo se debe a qué mi pequeña Alessia de cuatro años, se enfermó de un día para otro y nos preocupó a todos. Pero gracias al cielo no era más que un virus, lo cual no nos tranquilizó mucho que digamos. Mis cuñados se ofrecieron a cuidar a los mellizos de diez años,







