Los días transcurrieron y pronto Camila cumplió los cuatro meses de embarazo, apenas empezaba a notarse un abultamiento su vientre y los malestares ya habían desaparecido. Diego se convirtió en su médico y su amigo, estaba tan al pendiente del hijo de León como si fuera propio y es que sabía que era lo que más deseaba León en la vida.
León estuvo al pendiente de su hijo y su mujer y había planeado al fin presentarla al abuelo Anibal el día de mañana, además de ser día de acción de gracias tamb