Mundo ficciónIniciar sesión—¿Tanto la quieres?
No respondí de inmediato a la pregunta que me había planteado Pedro. Preferí seguir desviando la mirada hacia la ventanilla, contemplando la hilera de altos árboles que se alzaban a lo largo de la carretera. No sabía con certeza en qué zona nos encontrábamos en ese momento. Lo que estaba claro es que el coche ya había recorrido un buen trecho,







