Mundo ficciónIniciar sesiónDe repente, sentí que las piernas me fallaban por completo. De hecho, me parecía que mis articulaciones ya no podían soportar el peso de mi propio cuerpo tras escuchar la terrible noticia que me había dado Alex.
—Alex… lo que acabas de decir no es cierto, ¿verdad? —le pregunté directamente, insistiendo para asegurarme.
—Lo siento, señor… &mdash







