Mundo de ficçãoIniciar sessãoPOV Javier
—¡Ella sí hizo eso, Javier! No es tan buena como siempre has pensado. ¡Ella no es más que una desconocida!
Me froté el puente de la nariz, que de pronto empezó a dolerme, mientras escuchaba los interminables reproches de Adriana dentro de la habitación.
—Pero yo la conozco bien, Adriana —respondí, tratando de contenerme para que mi voz sonara tranquila—. Camila jam&aacut







