Capítulo 17: No estabas inconsciente.
—Lo siento… —susurró Tatianna que comenzaba a sentir frío, pero no podía decirle que cancele la práctica a ese hombre de la mafia que le envió su "encargado" a enseñarle.
—Las disculpas no valen de nada, niña, solo házlo mejor —decía la voz masculina de ese hombre rubio detrás de Tatianna.
Ella se giró de inmediato, viendo a Vladimir Korovin acercarse mientras sostenía un paraguas abierto, a la vez que la lluvia comenzaba a hacerse presente con más intensidad.
—Señor Vladimir… —susurró Tatia