Ramón giró la cabeza y vio a Cristóbal, el hijo menor de su tío segundo.
Pasaron unos años y aquel muchacho revoltoso se había convertido en una estrella de la industria del entretenimiento muy popular.
Ellos dos habían tenido sus problemas en el pasado.
Hace un año, Ramón tardó todo un año en tallar una réplica de la Catedral de Notre Dame de París, una tarea verdaderamente colosal que finalmente logró terminar.
Cristóbal, que era diez años más joven, en un descuido de los sirvientes mientras j