Clara escaneó fríamente a todos, diciendo: —No importa cuál sea su posición, si vienen a este pueblo, deben respetar las reglas de este lugar. De lo contrario, lárguense.
Julián contuvo el temperamento explosivo de Mónica y le dijo: —Chica, deja de hacer escándalos. Esto no es la ciudad de Ávila. Además, ¿no quieres salvar a Diego? ¿Vas a ofender a la única médica que puede salvarlo?
Por Diego, Mónica se acercó a Belisaria y dijo: —Abuela, todo es culpa mía. Estos días he estado un poco alterada