Para Claudio, esto representaba un enorme desafío. Era tan pequeño que tanto física como psicológicamente resultaba devastador.
Junto al chico alto y delgado había varios niños a su alrededor, aparentemente liderados por él.
El chico era esbelto, con clavículas prominentes, y se notaba que no había tenido una vida fácil. Era evidente que sufría de malnutrición, pero a pesar de ello, no poseía la ingenuidad propia de su edad.
Esos ojos recordaban a Clara al líder de una manada de lobos, llenos de