Julián siempre fue alguien de carácter fuerte pero de corazón tierno.
—¿Sabes cuánto tiempo Lorenzo me estuvo reprendiendo? Me persiguió con un cuchillo de matar pollos durante tres kilómetros antes de detenerse. Si no fuera porque le dije que planeabas devolverle a la chica, habría tenido que enfrentar las consecuencias en ese mismo instante —dijo.
—Gracias a la intervención del tío Yuan —respondió Clara.
Julián hizo un gesto con la mano y dijo: —No hables de eso. Solo acepté porque esta chica