Diego no esperaba recibir una llamada de Paloma tan pronto después de que Clara regresara.
—Clara quiere verte.
Diego suspiró. —Sabía que no podía ocultárselo.
En una tarde nevada, Clara volvió a encontrarse con Diego.
Desde su falsa muerte, ella lo había visto en varias noticias, pero ahora que estaba cerca, se dio cuenta de lo delgado que se había vuelto.
Él estaba apoyado en el coche, vestido con un abrigo de lana negro. En apenas un minuto, la nieve se acumuló en su cabeza.
Clara se acercó a