Clara descansó bien durante varios días y su estado de salud mejoró gradualmente en todos los aspectos.
Luis podía ver a simple vista que su aspecto era mucho mejor que hace unos días y que poco a poco recuperaba el color saludable en su rostro.
—Clara, ¿te estás acostumbrando aquí? —preguntó Luis.
—Sí, todo va bien. Susana me cuida de manera incansable, y me siento muy feliz aquí.
Lo más importante era que ya no tenía que vivir bajo el control de Diego todos los días, ni preocuparse por ser ase