El frío aire del maletero disipó el olor a humedad, aclarando momentáneamente su mente.
—¿Quiénes son ustedes? ¡Sueltenme! —gritó Clara nerviosamente.
Era realmente nerviosa, pero se recordó a sí misma que debía mantener la calma para descubrir cualquier debilidad de ellos.
La voz familiar de Valiente resonó: —Señorita Suárez, ¿no ha estado buscando la verdad sobre la muerte de Rosalía? ¿Quiere que se lo diga en persona?
Ella sintió una cuerda colgando repentinamente de su cuello, y la voz de Va