Dos personas que se destacaban en la industria, más allá de la identidad del señorito de la familia Suárez.
Al mirarse, uno con las piernas inutilizadas, viviendo en el pasado a diario.
El otro agobiado por una enfermedad renal durante años.
La enfermedad los afligió muy dolorosamente.
Simón abraza a Suriel y dijo: —Todo es culpa mía, si lo hubiera notado antes, no los habría arrastrado a esta situación.
Cuando ocurrió el incidente con la quinta hermana, todos pensaron que fue un accidente, ¿qui