La corriente principal era la medicina moderna. Los médicos tradicionales con fama y habilidad eran relativamente viejos.
Era sorprendente que ella fuera tan joven y sus habilidades médicas fueran tan buenas.
Clara, con calma, terminó de tomarle el pulso y Suriel preguntó: —¿Cómo estoy?
—Señor Suárez, primero duerma. Hablaremos cuando despierte.
Dicho esto, sacó una aguja de plata y dijo: —Voy a estimular tus puntos de acupuntura con esta aguja y, junto con mi incienso relajante, podrás dormir b