Joaquín, al ver a Mónica aparecer, sentía un odio tan profundo que le hacía rechinar los dientes. Aún recordaba claramente todas las malvadas cosas que había hecho en contra de Pera.
Alfonso e Isolda intercambiaron una mirada. Ambos tenían posiciones especiales y no podían ventilar los trapos sucios de la familia en público, evitando así que salieran a la luz y se convirtieran en motivo de burla.
Clara resopló con desdén: —Es más astuta.
Diego le acarició la cabeza con ternura y la consoló: —Ell