Los disparos afuera se detuvieron y Clara tuvo una sensación de inquietud.
La otra parte había venido con la determinación de morir, era imposible que no hubieran previsto el vidrio blindado.
Si tuviera que matar a alguien, ¿cuál sería el siguiente paso?
Clara miró el viento que soplaba furiosamente y lo entendió de inmediato.
—Ezequiel, bloquea la ventana. —advirtió Clara.
—Tranquila, mis hombres no son inútiles. No hay un francotirador a distancia. Solo tendría unos segundos para un ataque cue