Algunas cosas era mejor no pensar en ellas, pero una vez que empezó, surgieron todo tipo de posibilidades.
—Los resultados estarán listos pronto —advirtió Alfonso—. No hagamos suposiciones ni especulemos hasta que los tengamos.
—Entendido.
El mayordomo entró en la habitación y dijo: —Vuestra Excelencia, aquí están los archivos de la familia Úrsula.
Alfonso abrió la carpeta y su expresión se volvió cada vez más sombría.
—Eran pescadores del pueblo, generación tras generación viviendo en la pobrez