Clara observó a Jairo alejarse, hasta que desapareció por completo. La sonrisa en su rostro se desvaneció, volviéndose fría y siniestra, como un demonio salido del infierno.
《Jairo, ¿cómo vas a escapar?》
Ella caminó rápidamente entre la nieve, y apenas abrió la puerta, el cálido aire de la habitación la envolvió por completo.
Un par de manos la atrajo bruscamente hacia su pecho, su pecho ardiente se presionó contra ella. —Clari, ¿te vas y ya estás coqueteando con otros hombres?
Clara rió suaveme