Eduardo era maduro y seguro de sí mismo, irradiaba una gran presencia.
—He oído que fuiste recomendado por el hermano Diego, confío en ti. Deja que hagas lo tuyo, ya estamos en este punto, incluso el peor desenlace no tiene nada que ver contigo.
Clara no perdió más tiempo en palabras y dijo: —Voy a desinfectarme y entrar al quirófano de inmediato.
Su llegada trajo un rayo de esperanza a los ojos de Lorenzo. Clara echó un vistazo a su antiguo maestro.
Cuando recién ingresó a la escuela, él la lle