17. ¡Kaira! no te vayas
El “No puedo firmarlo” de Kaira, retumbó en la mente de Arin, estaba completamente enfurecido, ¿cómo se atrevía a jugar con ellos?, ¿Acaso les había tomado el pelo?
— Arin, no puedo explicártelo, pero…
— Pero nada, es el colmo, llevas más de un mes en esta casa, causando problemas y llevándome al límite. He intentado no ser un patán contigo, pero has roto nuestro acuerdo. Desde este momento queda sin efecto cualquier pacto. Recoge tus cosas que voy a llevarte a tu verdadera casa.
— Te lo pido,