Mundo ficciónIniciar sesiónLlevo algunas cuantas horas a su lado en es esta habitación, y aun no despierta. Solo puedo sostener su mano, mirar cada una de sus heridas, y sentir esta gran necesidad de besarlas una a una para intentar curárselas. Verlo así me duele, me angustia; quiero a mi Bautista de regreso, quiero que abra sus ojos azules y me mire como lo hace siempre. La familia de Bautista y mi padre se han cansado de insistir que vaya a la casa y descanse, pero no conseguirán que me al







