Capitulo 22

Había transcurrido dos semanas y aún mi esposo no daba signos de despertar. Pero ya estaba en las manos de Dios se que el hará su voluntad y se que lo sanara confío en él. Casi no salía de la habitación donde se encontraba mi Axel, bueno ya llevaba 3 veces que tenía que ir al literato  en cuanto a mi suegra igual y ni decir de las gemelas y Cristal, las 3 al enterarse lloraron sin parar y sin querer irse de su lado, el médico nos decía que solo una persona podía quedar dentro de la habit

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