Clara hizo un gesto de quitarse la pulsera, pero Alejandra la detuvo.
—Ya que te la di, significa que eres digna de recibirla. Obedece, llévala bien puesta, no defraudes las expectativas de mamá hacia ti.
Clara no sabía qué decir.
Aunque otras mujeres de la familia estaban impactadas, ninguna se atrevió a decir nada más.
Miraban la pulsera en la mano de Clara, y con eso, su forma de mirar a Clara también cambió.
El gesto de Alejandra no solo mostró su aceptación hacia Clara, sino que tambié