Felipe aún no había ideado una solución cuando sonó su teléfono. Era una llamada de Diego.
Tan pronto como contestó, Diego exclamó:
—¡Señor, esto es muy extraño! Los Vargas y los Martínez también investigaron a señorita Rodríguez hoy.
Al escuchar esto, Felipe frunció levemente el ceño:
—¿Natalia y Emiliano?
Su primera reacción fue pensar en ellos dos, ya que ambos tenían conexiones con Clara. Pero Diego dijo:
—No, fue Gustavo y Jorge.
Una expresión de sorpresa pasó por los ojos de Feli