“No, no la conozco. Pero ya me han dicho que me parezco a ella. Por eso asumí que la persona de la que hablas también era ella”.
Los ojos de Sotiria brillaron.
La otra persona que le había dicho era Zachary.
Cada vez que pensaba en Zachary, le dolía el corazón como si hubiera perdido algo precioso.
“Jaja”. Sotiria sonrió a medias. El orgullo en sus huesos no le permitía mostrar ninguna tristeza.
“Tu voz y tu mirada son excepcionalmente amables cuando hablas de mi parecido con Charlotte. Tam