“¿Oh?”.
Sotiria sonrió.
“¿Y por qué no? Tengo todo el poder en mis manos ahora. No puedes decir nada sobre lo que puedo o no puedo hacer”.
Ella movió los pies una vez más mientras decía esto y siguió caminando.
“Jejeje… ¿Qué sabes tú, Sotiria Green? Estoy empezando a sospechar que nunca perdiste tus recuerdos, que solo estás usando ese incidente para fingir como si hubieras olvidado por completo tu escandaloso pasado para poder pasar página”.
El rostro astuto de Melina se veía aún más encan