“¡Tú! Tú…”.
Tiffany estaba completamente enfurecida. Casi perdió el control y se abalanzó sobre Charlotte.
Sin embargo, sus ojos se encontraron con la mirada helada de Charlotte tan pronto como dio un paso al frente. Ella gritó y se cayó hacia atrás.
Afortunadamente, Gillian la atrapó a tiempo, impidiendo que cayera al suelo.
Nunca olvidaría las tres puñaladas que Charlotte le había dado.
Las tres puñaladas sirvieron como un recordatorio oportuno para ella: no era rival para Charlotte, la p