¡Charlotte Simmons!
¡Todo esto fue causado por esa z*rra!
Jebediah sintió como si cada onza de su energía hubiera sido drenada. Entró tambaleándose en su coche y se dejó caer en el asiento, con su cuerpo mojado y su mente agotada.
“¡Ves! Este es Zachary. Él puede ser cruel conmigo por el bien de Charlotte, y ahora, cuando te toca a ti, ni siquiera te reconoce como su propio tío”. Una voz clara resonó desde su lado derecho.
Jebediah miró a Lorraine y su corazón se sintió como si una gran mano