El corazón duro y frío de Zachary mostró indicios de calidez cuando vio la mirada suplicante de Charlotte.
“De acuerdo”.
“¿Qué?”.
Su repentino acto de indulgencia sorprendió a Charlotte. Ella miró a Zachary, buscando confirmación.
“¿Estás diciendo que estás de acuerdo con mi solicitud y que no lo golpearás más? ¿Correcto?”.
Las pupilas heladas de Zachary tenían una expresión que Charlotte no podía discernir, apenas perceptible.
“Sí”.
Charlotte exhaló un suspiro de alivio.
Zachary volteó