El rostro metálico de Zachary no mostró ninguna emoción. Su voz tampoco tenía emociones.
“Eso es entre nosotros. No tiene nada que ver contigo”.
La sombra de Lorraine en el suelo tembló. Ella levantó su mano derecha temblorosa. “Dejaste este reloj en mi casa. Te lo di hace tres a-”.
“No lo quiero”.
El tono helado de Zachary la interrumpió.
“El bote de basura está a tu izquierda. Puedes tirarlo allí”.
Las rodillas de Lorraine se doblaron como si hubiera recibido un puñetazo. Se dejó caer so