Charlotte regresó a la sala de karaoke.
Charlotte se sentó en el sofá doble que había compartido con Zachary. Se había sentido consumida por pensamientos de Zachary cuando lo esperaba allí, y su corazón se llenó de calidez.
Ahora, esta habitación se sentía más como una cueva de hielo. Cada poro de su cuerpo estaba gritando por el frío.
“Lory, te amo. Siempre has sido tú en mi corazón”.
“Continuaré mi matrimonio con ella, pero solo en nombre. Lory, mientras nuestros corazones sean uno, nadie