Charlotte se dio cuenta de que le resultaba extremadamente difícil entender a personas como Jezabel. Se resistía a continuar con el tema con ella. En cambio, levantó la ceja.
“No te creo. Necesito que jures por la vida de las personas que más amas”.
“¡Bien!”. Jezabel levantó la cabeza y miró hacia el cielo sin nubes.
“Juro por Dios que, si estoy mintiendo, mi papá, mi mamá y Lory tendrán una muerte horrible. ¿Feliz?”.
Solo entonces Charlotte se relajó. Mientras miraba por encima del hombro d