Charlotte miró desconcertada y con un sentimiento de culpa a Zachary.
Para que Zachary lo soltara, Charlotte mordió el brazo de Zachary con todas sus fuerzas.
“Je”. El dominante y majestuoso Zachary, quien levantó las comisuras de sus labios para formar un arco, se veía extremadamente indiferente e irónico. Sin embargo, solo una pizca de esa sonrisa cautivaría el alma de cualquiera; era simplemente irresistible.
¡No había duda! ¡Una mujer de verdad haría todo lo posible por el que realmente a