Solo entonces Walter apagó el cigarrillo medio encendido en el cenicero, se volteó lentamente y miró a Charlotte. Había una pizca de sorpresa en sus ojos cuando vio claramente su rostro. “¿¡Eres tú!?”.
Charlotte se sorprendió. “¿Me conoces?”.
“Sí, por supuesto. Tú y Carlie estuvieron juntas en ese accidente hace cuatro años. Ella quedó atrapada en el coche y tú tuviste la suerte de sobrevivir cuando el coche explotó. Te conozco. Tu apellido es Green, y tu primer nombre es…”.
Alfred le recordó