**FREDERY**
La llamada termina demasiado pronto. Permanezco inmóvil, con el teléfono todavía en la mano.
Al levantar la vista, Amaya sigue exactamente donde la dejé, con las manos entrelazadas y la mirada perdida en el suelo; la sonrisa de hace unos minutos ha desaparecido.
Entonces lo entiendo… Cree que me arrepentí de besarla.
Una incómoda presión se instala en mi pecho y doy un paso hacia ella.
—Amaya...
Levanta la cabeza de inmediato, pero antes de que pueda decir una palabra, habla ella.
—