Nicolás
—Necesito que llames a mi hijo ¡ahora! —le pido a mi secretaria la llegar al bufete, Dante había llegado esta mañana a Cartagena, pero no estaba solo y eso me preocupaba, sabía que en cualquier momento él tendría una amante, no espere que fuera justo ahora, debía solucionar el tema de esa mujer urgente.
—¿Qué pasó papá? Porque tanta urgencia para verme, estoy en medio de una reunión con un cliente —me consulta Martín mi hijo con cara de preocupación.
—Eso puede esperar, que mi secretari