CAPÍTULO CIENTO CINCUENTA Y SEIS
Para Emily eso de jugar a ser fuerte, ya no estaba siendo divertido. Los días grises se habían afianzado con fuerza en sus entrañas. Cada problema que enfrentaba en su vida, le opacaban más y más su sonrisa, que ya no sabía ni que esperar.
Ella quería creer que con el paso del tiempo todas las cosas se solucionarían, pero ese paso del tiempo se le había convertido en una eternidad.
«¿Como pudo su vida cambiar en tan solo días?» Se preguntó a sí misma, mientras a