Para las personas que tenían dinero, parecía que todo era muy fácil. Para lo que Emely era un problema, para Ian solía ser una pequeñez que podía solucionar; como pedirle sus datos personales para poder pagar la inscripción en una universidad costosísima.
Para ella, el problema no consistía en pagar la inscripción sino en cómo pagaría la matrícula.
—Entonces, debes llevar la carpeta con los papeles mañana, para que termines de inscribirte —decía Ian mientras leía el paso a paso—. ¿Quieres que t