Mundo ficciónIniciar sesiónIván se acercó a la mesa donde las chicas compartían. A Emely le sorprendió que entre más pasaba el tiempo, se le hacía más grande su prominente barriga cervecera.
—Entonces, chicas —saludó con una amplia sonrisa y se sentó en una silla, quedando las chicas a cada lado de él.
—¿Cómo estás? —preguntó Emely, un tanto aburrida porque, con él presente, el







