—Pero me gusta esta falda —protestó Emely.
—Sí, lo sé, amor, y puedes usarla cuando no debas salir —insistió Ian—. Pero para salir, me parece que es muy atrevida, he notado a los hombres mirarte cuando caminas con esas minifaldas —se recostó en la cama—. A veces usas ropa muy reveladora, y está bien, cuando estamos juntos no pasa nada; a mí me fascina que la uses, tienes un culote espectacular. Pero… ya para usarlo cuando sales a la calle, como la minifalda negra, me parece que no deberías hace