SOFÍA
Caminé por el centro comercial, tratando de despejar mi mente del caos inducido por Catherine en casa. Mi terapia de compras era mi opción, y la misión de hoy era simple: encontrar un lindo vestido y tal vez un nuevo par de zapatos para distraerme de la tormenta que se avecinaba.
Mientras examinaba los estantes, mis dedos rozando las telas, escuché una voz inquietante detrás de mí. “Sophia, cariño, me alegro de encontrarte aquí“.
Me di vuelta y allí estaba ella, Catherine, como una nube o