Kiara soltó un grito muy fuerte mientras gritaba de dolor.
"¡No puedo soportarlo! ¡No puedo!", gritaba mientras las enfermeras y Heather intentaban inmovilizarla.
"Puedes hacerlo, Kiara. No te rindas todavía". Kiara gemía con los ojos cerrados. Nadie sabía la cantidad de dolor que sentía en ese momento. Ni siquiera sabía por qué no se había desmayado.
"No puedo hacerlo, Heather. Siento como si me estuvieran desgarrando por dentro y duele, joder. No puedo hacerlo, no soy lo suficientemente fue