Melisa se siente un poco más aliviada después de hablar con el psicólogo. Comienza a darse cuenta de que ha estado comparándose con Sofía y que eso la ha estado haciendo sentir inferior. Decide que es hora de cambiar su enfoque y empezar a trabajar en sus propias metas y deseos.
El psicólogo le asigna algunas tareas para que Melisa trabaje en casa, como escribir un diario y practicar la autoafirmación. Melisa se compromete a hacerlas y a regresar a la próxima sesión con un informe de su progre