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~ El punto de vista de Isabella
“¿Tengo que adivinar?” preguntó Kate.
Me sonrojé y sentí que se me calentaba la cara. “¡Kate!“, protesté, empujándola juguetonamente del brazo. “¡No puedes preguntar eso sin más!”
—Claro que sí —rió—. Vamos, Bella. Necesitamos relajarnos un poco. ¿Fue... ya sabes, doloroso? ¿O acaso el Alfa, el gran y malvado, sabía lo que hacía?
No pude evitar reír, a pesar de todo. Kate podía convertir mi tristeza en algo un poco más llevadero. Me sequé los ojos y la miré c